Ahí está de nuevo. Suena una y otra vez, no logró sacarla de mi mente. La canción pasa intermitente. Luego escapa por un rincón, se esconde, y aparece otra vez.
Yo la silencio, le digo que al menos susurre. Ella me ignora, resuena y alza el volumen. Yo me tapo los oídos.
Me descuido y ahí está nuevamente. Sigue sonando, no para de andar.
¿Y si no la callo? ¿Y si me entrego a su ritmo? Y si...
La dejo sonar.