Soñó que era primavera, Hollywood le había vendido la idea
que el césped es más verde, las flores abundan y a todas les regalan así sea
una. Soñó con lo que no había visto nunca, una brisa suave, clima acogedor, el
sonar del timbre y Adolfo en la puerta con el ramillete de flores que fue
recolectando en el camino que lo traía desde su casa. Despertó acalorada pero
sonriendo. Lo cierto es que Mariana vivía en una casa vieja, sin timbre y sin
luz.
martes, 10 de abril de 2012
lunes, 9 de abril de 2012
a-mar-te
-¿Has escuchado?
-¿Qué cosa?
-¡Eso! ¿Lo oyes?
-Pero si no es más que el mar.
-No, es el océano entero y todos los ríos y toda la lluvia; es el amor del que solo conoces la bruma y se seca su huella en la arena y es profundo y misterioso, y lleno de ti.
-¿Qué cosa?
-¡Eso! ¿Lo oyes?
-Pero si no es más que el mar.
-No, es el océano entero y todos los ríos y toda la lluvia; es el amor del que solo conoces la bruma y se seca su huella en la arena y es profundo y misterioso, y lleno de ti.
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