Ella sabe que no es el momento, que el silencio
guarda para ellos la respuesta y que la pregunta debe macerarse por un tiempo,
permitirse estar cómo con la duda para que un no o un si no la tomen por
sorpresa, asi que ella espera, espera paciente mientras lo mira caminar de un
lado a otro, buscando las llaves, la billetera, la camisa que llevaba puesta
apenas horas antes. Él se va, y ella espera, y la pregunta queda allí inquieta,
pero ella sabe que él volverá.