-¿Has escuchado?
-¿Qué cosa?
-¡Eso! ¿Lo oyes?
-Pero si no es más que el mar.
-No, es el océano entero y todos los ríos y toda la lluvia; es el amor del que solo conoces la bruma y se seca su huella en la arena y es profundo y misterioso, y lleno de ti.